Inducción de la ovulación

La anovulación constituye cerca del 21% de los problemas de fertilidad en las mujeres. El objetivo de la inducción de la ovulación es el desarrollo de un solo folículo ovárico. Por ello, se necesita monitorizar el crecimiento folicular mediante ultrasonido vaginal.

Actualmente existen un gran número de fármacos que se emplean en tratamientos de inducción de la ovulación.

Las ventajas de este tipo de procedimiento es que son cómodos para la pareja, tienen baja probabilidad de gestación múltiple. Su principal inconveniente es el bajo porcentaje de éxito y es una técnica reservada solo para parejas muy seleccionadas, jóvenes, con poco tiempo de infertilidad y sin alguna afección agregada.